Acupuntura

Es una técnica milenaria que consiste en la aplicación de unas finísimas agujas en determinados puntos del cuerpo, con el fin de actuar de manera positiva en la salud y bienestar del paciente. Actuando de manera beneficiosa en un gran número de patologías, tanto a nivel físico como emocional. No teniendo que ser excluyente si no complementaria con cualquier tratamiento de medicina convencional.

Hay múltiples teorías de cómo puede funcionar la Acupuntura. Algunos dicen que al pinchar al aguja en esas zonas con una sensibilidad eléctrica específica, se produce un estímulo nervioso que se transmite al sistema hipotálamo hipofisario, y allí son liberadas endorfinas que actúan como analgésicos, de ahí su aplicación en tratamientos del dolor.

Otros le atribuyen una acción reguladora sobre la serotonina, neurotransmisor que actúa sobre el estado de ánimo.FullSizeRender

El Qi o energía fluye a través del cuerpo, y cuando se distribuye mal o se estanca, es motivo de enfermedad, dolor, alteración emocional, etc. Mediante la aplicación de las agujas conseguimos equilibrar este flujo alterado y por lo tanto, ayudar a restablecer la salud.

Aunque haya algunas diferencias sobre cómo actúa, lo importante es el resultado final y su contribución al restablecimiento de la salud.


Beneficios de la Acupuntura.

Una de sus acciones es “fortalecer el sistema inmunitario” con el consiguiente beneficio que supone la mayor resistencia a las agresiones externas, ya sean virus, bacterias o contaminación ambiental.

Dado que la Acupuntura “equilibra la energía del cuerpo”, la cual es fácilmente alterable con el día a día, ya sea nuestras emociones, la contaminación ambiental o dietas inadecuadas, etc. La podemos aplicar tanto en la “prevención como en el tratamiento” de los diferentes desórdenes existentes.

Otra acción importante es la de “Relajación y Equilibrio” y por lo tanto la reducción en los niveles de ansiedad, estrés y alteraciones del sueño.

Muy útil en el “tratamiento del dolor”, por lo cual se emplea muy frecuentemente para el alivio de “enfermedades crónicas” dolorosas, como son: dolores articulares (lumbalgias, cervicalgias, hombro doloroso, dolor de rodillas, etc.) cefaleas y migrañas; dolores menstruales etc.

También es una clara ayuda en los paciente oncológicos, en los tratamientos con quimioterapia, para paliar los efectos secundarios de la misma y mejorar el ánimo y estado general.

No obstante aquí podéis leer detenidamente la recomendaciones de la OMS sobre la aplicación de la Acupuntura